27.4.07

La Competencia es dura.....

No sé si es la distancia que te da el tiempo, o porque de plano aprendí que las cicatrices del corazón nunca se cierran, pero hay algo que aun no tengo claro.....

¿Cuál es la extraña fuerza que hace a los hombres, cambiar a la mujer que siempre soñaron por el primer espécimen que les mueve el culo o les muestra un poco mas de pechugas?

¿Qué fuerza de la naturaleza tiene aquellos “efectos secundarios de la adolescencia” para que dejen literalmente botados todo un plan de conquista, que les hace gastar neuronas, nervios, y mas de algún peso, para lograr el cariño y la complicidad que una relación les entrega?

Todas tuvimos la disyuntiva en algún momento de la vida, de que nuestro Príncipe Azul nos dejara por la aparecida del fin de semana, que cambiara filete de primer corte (obvio, nosotras) por el chicle que se pegaron al zapato.

Sentir que todas las palabras lindas recitadas al oído, solo son parte del manual que se les entrega en las clases de Educación Física en plena pubertad, “Como engrupirse a una mujer en 10 fáciles pasos”.

Ja! Me los imagino llegando después de la practica de fútbol, característica de los trece años, y encontrar en los bolsos, cuidadosamente ordenados por la mamá y que ellos se demoran menos de un minuto en convertir en la hecatombe global, aquel pasquín heredado de las anteriores generaciones, y que cuidadosamente ha sido cuidado y cedido a los futuros “sementales”.

Convengamos que tampoco la hacemos fácil. Mientras ellos reciben los consejos escritos en… bueno, lo que sea, las chicas escuchamos las tácticas para volverlos locos, a través de los cometarios que se filtran por las paredes. Nos vamos nutriendo con los años, a punta de rumores, lecturas de revistas y las mismas experiencias, de las armas necesarias para conquistar y lograr el hombre que queremos.

Y cuando lo tenemos, ahí, comiendo de nuestras manos, nos preguntamos si en realidad son lo que soñamos. Vienen miles de preguntas a la mente que en algunos casos resultan en su Mayorga positivas, y continuemos con la aventura dejándonos y haciendo querer.

Pero ay! si a partir de alguna pregunta surge otra tan o mas dubitativa!!!! Tratamos de huir cuan presa de las fauces de la inseguridad… y nos alejamos prometiendo nunca jamás volver a verlos y… en esos casos…. No nos preguntamos si fue lo correcto o no…, somos nosotras las pérfidas gatas traicioneras que dejan llorando al niño de mamá. Y nos lanzamos sobre otra conquista… SIEMPRE mejor que la anterior.

El hombre debería aprender de eso, a mejorar siempre sus gustos, por último para que una se sienta perdedora ante una justa contrincante. No sentir que te cambiaron por tu copia barata y “hecha en china”.

Y que mas dá, en el peor de los casos te quedas mirando el horizonte un par de días, tratando de responderte si en verdad lo querías tanto como decías , si te quería tanto como profesaba… si realmente lo que dijo lo sentía…. Y POR QUE CON ELLA!!!!.

Pero te levantas, tomas aire… y coqueteas con la vida, convenciendo y convenciéndote, que aún hay un filete de primer corte dispuesto a encontrar el fino paladar que lo aprecie

Y ese filete eres tú.

JA!


5.4.07

Todavía soy joven...¿o no?



http://milpecas.blogspot.com

Creo que la crisis de los cuarenta está pasando ahora mismo por mi mamá. Ayer se quejó todo el día de todas las cosas que no hizo cuando era joven, delgada y linda.

-Disfrute su juventud hija. Que no le pase lo mismo que a mí.

-No mamá...no pasa na’.

Y entonces me puse a pensar de manera optimista mientras hacía la cama:

“ NO. Yo estoy estudiando para ser profesional, para ganar mi plata y para comprarme el vitara blanco que tanto sueño. Tengo recién veintidós and all i want is to have fun... ¿y todavía no me he fumado un pito?...espera...tengo veintidós...o sea... ¡en ocho años más tendré treinta!...o sea...me quedan sólo ocho años para hacer lo que se me antoje, o sea si no me decido ahora ¡jamás me fumaré un pito!... a los veintiséis recién estaré trabajando...y los hijos cuando?, no quiero ser mamá vieja ¡Pero si so

3.4.07

Ella y él


(http://babymetaldoll.blogspot.com/)

Ella tomó con cuidado las tazas del desayuno y caminó despacio hasta la cocina. Él la observa desde su silencio sin entender bien la razón de su hermosura. Ella juega ahora con los dedos en el agua mientras esta cae tibia sobre los platos sucios con torta y migas de pan. Él cumplió ayer los treintidós.
La casa sigue sucia y ella camina de un lado a otro, aún media dormida, recogiendo ceniceros llenos y vasos con tragos a medio servir; él abre las ventanas del comedor para que el aire viciado del departamento salga y evitar así que las cortinas se sigan impregnando con olor a cigarro.
Ella dobla los papeles de regalo que encuentra sobre un sillón, mientras que el agua sigue cayendo tibia en el lavaplatos y se acumula. Él va a la cocina, cierra la llave y toma una esponja con detergente para loza. Ahora ella lo mira en silencio y sonríe sin entender tampoco la razón de su belleza. Él levanta los ojos, sus miradas se cruzan; ella baja la cabeza, él vuelve a lo suyo; ella toma los regalos y los lleva a la pieza. Él prende la radio y pone un cd de Sonic Youth, ella se mueve junto con la canción abriendo más ventanas y luego sacude las sábanas. Él termina. Ella continua. Siguiente canción.
Él contesta el teléfono que lleva rato sonando de manera sorda sin ser tomado en cuenta, ella recoge una caja de condones vacía de un lado de la cama y lo bota en el basurero del baño. Él tiene que salir. Ella lo sabe. Él busca las llaves del auto. Ella las tiene en su cartera. Él aparece en la habitación y se despide, la besa sobre los labios y roza su nariz contra la de ella. Ambos se sonríen y se besan nuevamente. Él le explica a donde va, ella lo escucha detenidamente observando cada movimiento de sus labios. Él se va. Ella se queda.
Él la ama. Ella también.
 
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