20.6.07

Amo dejarte así



PRIMERA COLABORACIÓN: Srta PEZ. (http://pezna.blogspot.com)


Divina obscenidad dar el máximo de piel sin librarte de mí.Palabras profanas de tu boca pura toda mi dulzura pendula sobre tí.

Bonit bonit, me parece poder ayudarte y darte mi visión troclear de todo lo que sucede... hoy por hoy estoy feliz, enfrentar tus (mis) angustias, penas, amores y todas las ideas que alguna vez quieres expresar, vomitarlas como gusano aplastado... quedar libre de todo juicio.. que no te importe el que dirán.. hazlo y se tu mismo... que mas da, dime que mas da... temerle a una reacción no es nada.. respira profundo y escupe, hazlo ahora la vida es frágil ya te lo dije...no me voy a quedar con el gusto amargo de no haberte dicho siempre la verdad, por eso te quiero tanto...porque me entiendes como una condenada bestia, te adoro y si hoy ya no puedo estar contigo como alguna vez.. ten por seguro que te ame con muchas fuerzas y mis sonrisas junto a ti siempre fueron las mas hermosas, y las mas verdaderas, como el fuego reflejado en el agua... como solo tu y yo paseando, como solo tu y yo lo sabemos hacer... dame tiempo para digerir... dame tiempo para volver a creer...me conoces y ya sabes bien q aveces tan solo estar es mas puro...me pondré el uniforme de piel humano, no esperaba tanto resplandor...

Señorita Pez

12.6.07

No escupas al cielo

- Dame un momento, vengo al tiro- mi mejor amiga me dice mientras yo termino mi segundo tazón de café. La veo ponerse de pie y tomar su celular, que más de dos veces todavía no suena. De seguro es su pololo. Sí, esa forma de sonreír al contestar la delata, además se puso roja y se está escondiendo en el baño del local para tener más privacidad en su conversación.

Mis amigas se han vuelto unas posesivas, emocionales, románticas, bipolares y- aún cuando el término no me es agradable, todavía no encuentro otro que se aplique - en unas mamomas desde que se emparejaron y enamoraron perdidamente. Y a pesar de que les he dicho un millón de veces que ellas antes no actuaban así y que no tienen porque cambiar tanto sólo con la presencia de un hombre en sus vidas, cualquier comentario ya es perdido. No hay más vuelta que darle. Y lo que es peor, ya hasta estoy sentenciada.
- Espera a que te enamores- me dijeron un día, en la segunda vuelta del happy hour, cuando ya habían terminado de hacer el update de los últimos acontecimientos amorosos de sus vidas y nadie podía obviar mi cara de aburrimiento
- ¿Debería asustarme?- respondí prendiendo un cigarrillo mientras todas me sonreían irónicamente
- ¿Tu abuelita nunca te dijo que no hay que escupir al cielo? El día que te enamores te vas a acordar de nosotras y ahí quiero ver si te queda ganas de burlarte.

Y por supuesto, como maldición gitana, el día llegó. Me enamoré. Y hasta las patas. Hasta ese punto patético en el que te preguntas una y otra vez “Si esto no es amor, entonces… ¿qué es?” y lo único para lo que sirves es para escribir frases clichés estilo tarjetas del día de los enamorados. Debería haber alguna especie de advertencia, algún tipo de remedio, una pastilla para volver a poner los pies en la tierra, porque hasta el momento, yo sigo caminando despegada del piso y sonriendo como si no tuviese problemas o un mínimo pensamiento serio en la cabeza.
Ahora la vida es como un musical de los años cincuenta. Como una película en blanco y negro en la que los protagonistas viven ese amor pasional y fuerte que nadie puede pasar por alto. Si hasta bajé canciones de los Carpenters para sumarlas a mi lista de reproducción. Estoy enamorada. Y me he vuelto todo lo que nunca fui. Peor aún, todo lo que nunca quise ser.
Soy obsesiva con mi novio, si hasta pienso que lo ahogo de repente. Me he repetido incontables veces que tengo que parar, pero mi cuerpo responde automáticamente cada vez que veo cerca mi celular y siempre termino por llamarlo.
Se me cayó el discurso feminista. La verdad es que se me olvidaron todos los argumentos para convencerme que los hombres mienten, que lo único que les interesa es andar bajando calzones y que son los seres más irresponsables que han pisado la faz de la tierra. Mi novio es hermoso, él nunca me haría daño. En él confío, en él y en nadie más. Porque sé que me ama y que cada palabra que sale de su boca es la pura y santa verdad.
Ya no soy yo, si ya ni me acuerdo como era ser feliz en mi miseria de soltería. Ahora en lo único en lo que puedo pensar es en cuanto amo a mi hombre. Si hasta una cazuela le prepararía de saber hacerlo. Peor, quiero aprender para alimentarlo como él se merece. Sí, así es, le cocinaría, lo esperaría con la mesa servida, lavaría su ropa y haría la cama… todo esto, claro está, si logramos llegar a cierto consenso en relación otros asuntos, porque aún me quedan atisbos de sanidad mental y no estoy dispuesta a ceder ni mi independencia ni mi autonomía. Menos mal. En todo caso, ahora ando por la vida cuidándome de las cosas que digo, porque no hay un arma de doble filo más poderosa que reírse de las amigas diciendo “de esa agua no beberé”.
 
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